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Las Redes Sociales y la Cultura Digital en China

Mi experiencia cuando visité el gigante asiático en el 2015

Las redes sociales en la vida diaria de lo chinos fue una de las cosas que más me interesó cuando visité su país en el 2015. Una nación de 1400 millones de habitantes, la segunda economía más fuerte del mundo, y uno de los países más seguros del planeta, debía tener mucha tecnología, software y apps alrededor del social media -descubrirlo me emocionaba.

Cuando se llega al aeropuerto de Pekín, una vez se han hecho los trámites de migración, el impacto es sorprendente. Literalmente se siente como estar en otro planeta. El aeropuerto es increíble en su infraestructura, parece una nave galáctica y todo alrededor es nuevo para los ojos. Lo único que medio se puede reconocer si se entra a una de las tiendas a comprar algo para tomar o comer es la Coca cola, por la etiqueta roja y la bebida negra al interior de la botella, que incluso tiene forma diferente. De resto, todo lo que se ve en la estantería es diferente. Todavía me sorprendo al recodar haber visto una pata de gallina empacada al vacío, que se vendía y comía como cualquier otro producto de paquete. El caso, estaba en China, la aventura comenzaba, tocaba sobrevivir, adaptarse y aprender.

La primera impresión es ver que todas las personas están conectadas con los dispositivos, cada quien haciendo cualquier cosa: trabajando, viendo televisión, hablando con amigos, comprando, haciendo negocios e interactuando con miles de aplicaciones que sirven para hacer mil cosas.

En China no se puede usar Facebook, tampoco hay acceso a Google, ni al correo de Gmail, ni se puede navegar en las páginas web de occidente. La única forma de hacerlo es a través de una empresa de Virtual Private Network (VPN), que es un servicio que prestan algunas plataformas y que ayuda a conectarse, desde una red WIFI, porque se come los datos en minutos. La conexión se logra gracias a un servidor de “un país cercano” como Japón, Canadá, EEUU (…); se navega como si no se estuviera dentro de China y se logra entrar a las páginas que se usaban antes de llegar al gigante asiático.

Al principio todas las mujeres parecen iguales, lo mismo pasa con los hombres. En mi caso, luego de un mes y medio -más o menos- logré ver diferencias entre las personas; el cerebro se empieza a acostumbrar y comienzas a ver esos detalles que hacen a un humano distinto del otro, y me curé para siempre porque ya podría reconocer a alguien en una postal china en donde hubiera mucha gente.

Los primeros contactos los hice en la universidad de Nankai, en donde estaba mi mejor amiga que se había ganado una beca para estudiar mandarín, y en la Universidad de Estudios Exteriores en Tianjín. Cuando hice mis primeros contactos nos conectamos a través de WeChat, una red social parecida a WhatsApp, pero que está integrada con Baidu, el Google chino y Baidu ditu, el Google Maps de allá, y que funciona perfecto. Solo es poner los caracteres chinos del lugar a donde quiere ir -que alguien que sepa chino le ayude a escribir o le envíen a través de un mensaje de texto-, prende los datos, y el GPS lo lleva a uno al sitio más recóndito de la ciudad. Esa experiencia la disfrutaba bastante porque me hacía sentir que estaba buscando un tesoro mientras la aplicación me llevaba por varios lugares únicos y exóticos, como todo en China. Cuando llegaba a un apartamento o casa me sentía feliz por haber encontrado el lugar por mí mismo. Eso lo lograba gracias a la simplicidad de la App, pues pese a que todo está en chino, el User Experience U/X está muy bien diseñado y la hace muy intuitiva para usarla; y así con todas las aplicaciones que utilicé -los chinos son bastante inteligentes.

Las personas en las calles se la pasan interactuando con sus dispositivos, los pueden llevar en la mano sin miedo a que alguien se los quite porque China es muy seguro; eso lo experimenté en las cuatro ciudades en las que estuve: Pekín, Tianjín, Shanghái y Zhangjiagang.

Los ecosistemas alrededor de las redes sociales se integran con otras aplicaciones y tecnologías. Acá, de este lado del mundo, nosotros tenemos YouTube, Facebook, Instagram y Twitter cada una por su lado. Allá todo está integrado. En WeChat uno recibe recomendaciones de los restaurantes cercanos al lugar en donde se encuentre. Con maching learning (el sistema de recomendación inteligente), estando dentro de la red social, uno encuentra opciones de servicios, productos y diversión acordes a los gustos, que se pueden identificar gracias a los registros de lo que usualmente consultamos en la web. El e-commerce también está integrado a WeChat, lo que significa que tienes los bancos y los servicios financieros dentro de tu red social.

Dos cosas resalto de esa integración entre redes sociales, banca y e-commerce. La primera, es que se puede enviar dinero a los amigos de la red a través de WeChat Wallet. Cuando es el año nuevo chino es muy común (por considerarlo de buena suerte), regalar tarjetas rojas con dinero y mensajes, es algo tradicional y ancestral. Con la tecnología esas tarjetas pasaron a ser interactivas, y se pueden enviar a los contactos con su respectiva suma de dinero -50 o 100 Yuanes- por decir algo. Pero la integración entre banca, e-commerce y redes sociales va más allá: sin ningún tipo de burocracia, el banco le pone 100 yuanes de crédito en la aplicación para que usted los gaste como quiera, incluso puede retirarlos de un cajero; y si usted paga a tiempo, luego le prestan 200, y así las personas empiezan su vida crediticia y a la vez empiezan a participar de la economía.

El YouTube de allá es YouKu. El parecido con la plataforma americana es muy alto. Recuerdo que hubo una aplicación para aprender inglés que me llamó mucho la atención y que la usaban en los centros de entrenamiento en ese idioma, al mejor estilo de los Sistemas Inteligentes de Tutoría (STI) que se van a poner muy de moda ahora que la Inteligencia Artificial (AI), va a empezar a tomar fuerza y forma dentro de las plataformas virtuales de aprendizaje o Learning Management System (LMS). Dentro de una aplicación parecida a Doulingo, ponían un video de YouKu en inglés de máximo un minuto, y el estudiante debía repetir el diálogo escuchado en el video, y grabarse al mismo tiempo con un botón dentro de la aplicación, luego podía escuchar si estaba pronunciando bien, de no lograrlo, podía repetir el ejercicio las veces necesarias hasta que sonara lo más parecido al video.

El social media o uso de las redes sociales en China es algo de la vida cotidiana normal, todo el tiempo están interactuando en todos los espacios públicos y privados, es parte de su ADN tecnológico, en ellas hacen amigos, estudian, hacen negocios y se entretienen, a la par que van halando la economía del país. Sí creo que es una ventaja que el país garantice las condiciones de seguridad para que los ciudadanos puedan hacer eso, y estar tranquilos en los trenes, calles, cafeterías, parques y en cualquier lugar haciendo parte activa de la sociedad y la economía digital.